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Las posesiones del doctor Forrest

  • Paginas8
  • AutorRichard T. Kelly
  • Valoración8

Sinopsis

« Desentierra el gótico novel vivita y coleando y lo proyecta encima este siglo sobresaturado nuevo de sus horrores propios y Paz de D. de los diablos. «Un libro con el instinto robusto de la narrativa de género mas asimismo con el reflexividad y el fragancia estilístico de la ficción literaria mejor» Kevin Jackson, El Independiente. «Richard T. Kelly ha dejado su impresión propia y original en el género gótico» Louise Tiempo galés, Financiero.

«Lleno de nubes y cielos oscuros de tormenta, lleno de señales y símbolos anticuados, vermes, víboras, máscaras, espéculos? Una novela de terror en su pendiente más imprudente y amena» Jonathan Barnes, Cronometra el suplemento Literario «se Aferra a el fin. Combina el factor de misterio de un bueno novel detectivesca con el tono horrible de un relacionar de terror» Hables Palliser. El doctor Robert Forrest es una personalidad en el planeta de la cirugía estética. Rico, respetado, envidiado, semeja que lo tenga todo. Incluso de esta forma, su mujer le abandona y comienza para sentir una añoranza tortuosa de la juventud y de una vida sin links. En qué momento un día desaparece sin dejar indicio, tras entablar una relación con una belleza enigmática, sus 2 amigos mejores ?El doctor Lochran, cirujano pediátrico, y el doctor Hartford, siquiatra? averiguan En sus circunstancias y poquito a poco comenzar para formar sospechas siniestras. Pues la desaparición de sus hojas amigas, a día a día que pasa, un incomprensible reguero de secretos, chantajes y cadáveres. En la parcela delincuente de Las posesiones de los ecos de eco de Forrest de doctor de Frankenstein, del caso extraño del doctor Jekyll y el señor Hyde, del retrato de Dorian Gris, y de tantos trabajos maestros de la novela gótica. Richard T. Kelly tiene sabido revitalizar el género y también anotarlo de manera oportuna en la era de la cirugía estética y el culto al cuerpo, o bien, cuando ha dicho D. Paz, «en este siglo sobresaturado nuevo de sus horrores propios y demonios».